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23 de marzo de 2012

Encuentro nocturno (Agosto de 2002)



Esa noche había en el aire un olor a tiempo. Tomás sonrío. La idea era divertida. ¿Qué olor tenía el tiempo? El olor del polvo, los relojes, la gente. ¿Y qué sonido tenía el tiempo? Un sonido de agua en una cueva y unas voces que lloraban y una voz muy triste, y unas gotas sucias que caen sobre tapas de cajas vacías, y un sonido de lluvia. Y aún más, ¿a qué se parecía el tiempo? El tiempo se parecía a la nieve que cae calladamente en una habitación negra, a una película muda en un viejo cine, a cien millones de rostros que descienden como globos de Año Nuevo, bajando y bajando hacia la nada. Así era cómo olía, cómo sonaba y qué parecía. Y esta noche (y Tomás sacó una mano al viento fuera de la camioneta), esta noche casi se podía tocar el tiempo.

20 de agosto de 2011

Wake



It was easier to lock the doors and kill the phones than to show my skin,
Because the hardest thing is never to repent for someone else, it's letting people in.

17 de julio de 2011



Tengo que dejar de escuchar hospice, tengo que dejar de escuchar hospice, tengo que dejar de escuchar hospice.

13 de mayo de 2011

¨



Y al menos ahora me queda la casa sola para estudiar en paz, comer mucho y tomar cafe! Me espera una buena noche.